Emperador Guillermo.
Nombrado por un cumpleaños de Kaiser. Uno de los cinco ríos del lodge que lleva ese número.
El Emperador Guillermo nace en la cordillera, entre los cerros Colorado y Mano Negra, y corre unos cuarenta y seis kilómetros hasta entregarse al Mañihuales — su afluente izquierdo más importante. El nombre viene de 1897, cuando el geógrafo alemán Hans Steffen lo bautizó en el cumpleaños del Kaiser Guillermo II. Régimen pluvio-nival, doce grados de agua, crecidas de hasta cinco metros en agosto y octubre.
Es uno de los cinco sistemas que trabaja Cinco Ríos Lodge, junto al Simpson, el Ñirehuao, el Paloma y el propio Mañihuales. Agua tipo freestone, vadeable casi todo su curso, cincuenta metros de ancho en promedio. Los guías lo describen como una de las joyas de la zona — menos conocido que el Simpson, igual de generoso.
Cuarenta y seis kilómetros que casi nadie nombra fuera de los que arriendan el lodge. El agua clara deja ver el fondo antes de que la mosca toque la superficie. No hay ruido de otros pescadores, no hay caminos de acceso fácil. Es el tipo de río que un guía te recomienda al tercer día, cuando ya confía en que sabes lo que estás haciendo.
«Lo que sigue es lo que un pescador necesita para armar una caja antes de viajar. La carta del río, los patrones que más calzan en cada mes.»
— el guía, cuaderno de campo

